No trabajamos con percepciones ni encuestas de pasillo. Operamos con un sistema de cinco capas de inteligencia que captura, procesa y activa datos del territorio antes de que la campaña empiece — y durante cada semana de la contienda.
Cada fase alimenta a la siguiente. No son servicios separados — son capas de un mismo proceso continuo que opera desde el primer día de trabajo hasta la noche de la elección.
Seis capacidades técnicas integradas que operan de forma simultánea. No son módulos independientes — se alimentan entre sí en tiempo real.
Cada componente del método tiene respaldo en investigación académica y experimentos controlados en campo. No vendemos promesas — presentamos evidencia.
Estos resultados provienen de experimentos controlados con grupos de control y tratamiento en contextos comparables al electoral mexicano. No son proyecciones teóricas ni estudios de caso aislados. Son los mismos principios que aplicamos — adaptados al contexto territorial, demográfico y político de cada candidatura.
La inteligencia que no llega en el momento correcto, en el formato correcto, no sirve. Diseñamos la entrega para que el equipo de campaña pueda actuar de inmediato.
Todos los entregables se adaptan al nivel de detalle que requiere cada interlocutor — versión ejecutiva para el candidato o candidata, versión técnica para el equipo de campo y comunicación. El objetivo es que la inteligencia llegue en la forma en que puede ser usada, no en la forma en que fue producida.
Cualquier agencia puede decir que usa datos. Lo que diferencia a Inteligencia Electoral no es una herramienta — es la integración de cinco capas simultáneas que tomó años construir y calibrar para el contexto electoral mexicano.
Trabajamos con una sola candidatura por municipio, distrito o estado.
Escríbenos a oficina@inteligencia-electoral.com.mx